Resulta que las recientes interceptaciones telefónicas, más conocidas como “petroaudios”, tuvieron su origen en el trabajo de algunos miembros en actividad de la Marina. El presidente los insultó llamandolos “chuponeadores malditos”, ¿Cómo es que el Estado solventa una actividad ilícita en sus Fuerzas Armadas?
Las 6 personas detenidas según la Fiscal de la Nación, Gladys Echaíz, son marinos en actividad y en retiro, entre ellos, Elías Manuel Ponce Feijó, contralmirante en retiro de la Marina, quien sería el gerente general de la empresa Bussines Track S.A.C. donde los barridos telefónicos estaban al servicio del mejor postor.
El colaborador eficaz 000917-2008 tal vez estuvo cansado de que le tiren la puerta en la cara cada vez que iba a cobrar su sueldo atrasado. Entonces acudió a la fiscalía y denunció las supuestas actividades ilegales. Por ganarse un sencillo en cuestión de espiar llamadas, recibió malos tratos, insultos y, viéndose impago, decidió hacer saber del ilíicito negocio, caiga quien caiga.
Los bajos sueldos que perciben los miembros de la Marina no deben ser motivos para dedicarse al espionaje
Aquí viene la controversia: Para saber quiénes estaban detrás del “Petrogate”, los agentes de la DINANDRO tuvieron que espiar llamadas. Ironías de la vida. Así también fueron capturados el capitán de Fragata en retiro Carlos Alberto Tomasio de Lambarri, el técnico supervisor de la Marina en retiro Jesús Juan Tirado Seguín, el técnico segundo Jesús Manuel Ojeda Angles, el técnico de tercera Martín Alberto Fernández Virhuez, y la ciudadana peruana-norteamericana Giselle Maura Giannotti Grados quien, de acuerdo con información obtenida, es especialista internacional en investigación relacionada con el terrorismo.
Permanecerán detenidos en la sede de la Diroes por un plazo máximo de 10 días, luego de lo cual se espera que la fiscalía formalice la denuncia penal respectiva. En ella se les acusaría por los presuntos delitos de interceptación telefónica y asociación ilícita para delinquir. También se allanó la vivienda ubicada en la avenida Santa Cruz N° 254 donde ubicaron una antena instalada de comunicación radial, cuya propietariag es la Marina. ¿Cómo pueden tener una antena de comunicación radial si ellos no tienen una estación de radio?
Los responsables de la empresa Bussines Track, al ver allanada su oficina de la avenida Salaverry N° 2700, donde fueron incautados equipos técnicos y computadoras, emitieron un comunicado en el que califica de “ilegal” esta intervención y calfica de “abusiva” la detención de sus directivos. En tanto la Marina emitió un comunicado a través del cual dejó en claro que los directivos de la empresa son personal en situación de retiro. Respecto a los dos oficiales en actividad, se comprometió a colaborar con las investigaciones.
El vicepresidente Luis Giampietri, enojado, no quiso ser relacionado con Ponce Feijoo, pese a la amistad que los une y Ántero Flores- Aráoz consideró importante limpiar la imagen del vicepresidente.
El “Petrogate” comienza a tomar un rumbo siniestro. El vicepresidente sinuoso, el de la matanza de El Frontón, si desea deslindarse sólo debe brindar información y no acallar pateando el tablero que no estamos en dictadura. Tanto el caso León como el de los chuponeadores, deben seguir siendo investigados, ambos son delitos, pero el primero lo es por interés público, y el otro, porque no es posible que haya entrenamientos para escuchar lo que podemos conversar cualquier ciudadano de a pie ya que invadiría nuestra privacidad. El propio presidente García, sí, el mismo que ejerce la jefatura de las Fuerzas Armadas, ha dicho que él se cuida al hablar por teléfono. Pero pareciera que no se da cuenta -¿o no quiere darse cuenta?- que el espionaje podría provenir de sus propias fuerzas de apoyo. Cuidado cono lo que se diga.
Stephany Saenz